La falta de mano de obra en la construcción amenaza la oferta de vivienda.

El sector inmobiliario español enfrenta un problema estructural grave: la falta de mano de obra cualificada. El déficit de trabajadores se ha convertido en un obstáculo principal para avanzar en la construcción de viviendas y cumplir los plazos de entrega.
Este problema responde fundamentalmente a tres causas:
Falta de relevo generacional: El envejecimiento de las plantillas y la escasa atracción del sector entre los jóvenes.
Baja presencia femenina: La incorporación de la mujer en las obras sigue siendo minoritaria.
Retrasos y encarecimiento: La escasez de personal tensiona los salarios y alarga los plazos, elevando el coste final de los inmuebles.
Esta situación no solo frena la inversión privada, sino que compromete la creación de vivienda social y los planes de rehabilitación. Para solucionarlo, los expertos apuestan por potenciar la Formación Profesional, atraer talento joven y acelerar la industrialización del sector.





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